Si tu laboratorio hace ensayos de suelos para proyectos de construcción en Colombia, el Título H de la NSR-10 es la sección de la norma que más directamente define tu trabajo. Aquí resumimos qué exige, qué ensayos son obligatorios, y por qué la forma en que documentas esos resultados importa tanto como el ensayo mismo.
¿Qué es la NSR-10?
La NSR-10 es el Reglamento Colombiano de Construcción Sismo Resistente, adoptado mediante el Decreto 926 del 19 de marzo de 2010, vigente en todo el territorio nacional desde el 15 de julio de ese mismo año. Reemplazó al reglamento anterior (NSR-98) y establece los requisitos técnicos y científicos que debe cumplir cualquier construcción en el país para responder adecuadamente ante un sismo. El reglamento completo está organizado en títulos — de la A a la K — y cada uno cubre un aspecto distinto del diseño y la construcción.
El Título H: estudios geotécnicos
El Título H se enfoca específicamente en los estudios geotécnicos. Su objetivo, tal como lo define la norma en el numeral H.1.1.1, es "establecer criterios básicos para realizar estudios geotécnicos de edificaciones, basados en la investigación del subsuelo". En otras palabras: antes de construir, hay que entender qué tipo de suelo va a soportar la edificación, y eso solo se puede determinar con ensayos de campo y de laboratorio.
Estudio geotécnico preliminar vs. definitivo
La norma distingue entre dos etapas. El estudio preliminar se hace en las primeras fases de un proyecto, con información limitada. El estudio geotécnico definitivo, en cambio, debe basarse en las cargas reales del proyecto — la norma es explícita en que no se puede considerar como definitivo un estudio hecho solo con cargas preliminares o que únicamente tenga en cuenta las cargas de gravedad.
Las propiedades básicas que exige medir
El numeral H.3.3.3.1 de la norma establece las propiedades mínimas que todo laboratorio debe determinar en sus ensayos:
- Peso unitario del suelo.
- Humedad.
- Clasificación completa de cada estrato o unidad estratigráfica y sus distintos niveles de meteorización.
- Resistencia de cada material típico encontrado en el sitio — mediante compresión simple o corte directo en suelos cohesivos, y corte directo en suelos granulares.
Además, el número y la profundidad mínima de los sondeos exploratorios dependen del tamaño de la edificación propuesta — no es un número fijo para todos los proyectos, sino que escala según la unidad de construcción.
Normas técnicas de referencia
El Título H remite a normas ASTM y NTC específicas según el tipo de ensayo. Algunas de las más citadas:
- ASTM D2166 — Ensayo de compresión inconfinada en suelos.
- ASTM D6066 — Práctica estándar para determinar la resistencia de arenas a la penetración normalizada, para evaluación del potencial de licuación.
- ASTM D1143, D3689, D3966, D4945, D5882 — Familia de ensayos para pilotes bajo distintos tipos de carga (axial, lateral, dinámica).
El punto clave para un laboratorio: el Título H no solo exige que se hagan los ensayos correctos — exige que el informe final incluya el resumen del reconocimiento de campo, el origen geológico, los parámetros obtenidos y los planos y registros de perforación como anexos. Es tanto un requisito de qué medir como de cómo documentarlo.
Por qué esto no es solo un trámite
Un estudio geotécnico mal sustentado, o un informe que no se puede verificar después de emitido, no es solo un problema de cumplimiento normativo — es el tipo de documento que, si alguna vez se cuestiona en una auditoría o una disputa contractual, necesita poder defenderse. La norma exige trazabilidad en los datos; tiene sentido que el sistema con el que emites esos informes también la tenga.
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